lunes, 13 de febrero de 2017

El retorno a la Web1.0

Ocho años llevo contando la historia del concepto Web2.0 en mis clases de informática. La Web1.0, una web en la que el usuario era mero espectador se transformó en una nueva versión, la 2.0, en la que el usuario ponía su voz y convertía Internet en una conversación.

Hasta ahora...

Llevo ya un par de años observando cómo aquella web que se llenó de gente opinando y aportando está volviendo a ser una televisión más. Ha cambiado el medio, pero volvemos a un modelo de puro broadcasting en el que el usuario usa, cada vez más, servicios repletos de revistas online,  servicios en los que otros curan contenidos para ser consumidos por la gran mayoría. 

Es una web llena de stalkers, lurkers o, simplemente, espectadores, que lo más que participan es dando a un like o haciendo un retweet de lo que otros publican.

Preguntad a nuestros jóvenes, a esos supuestos Nativos Digitales, Millenials o como queramos llamarles, supuestos creadores de contenidos y motivados por participar. Yo lo hago y esta es más o menos la respuesta.

"¿Cuántos tenéis Twitter?", y la respuesta es que menos del 10 por ciento lo tiene. "Y de los que lo tenéis, ¿cuántos tuiteais contenidos propios?". Uno, a lo sumo, es la respuesta. La proporción de usuarios de Instagram crece si haces la pregunta, pero no ante la segunda: sólo unos pocos publican realmente contenidos (fotos en este caso). Casi todos cotillean, le dan al corazoncito... o ni siquiera eso.

Su consumo es puro broadcasting, son meros espectadores, se pasan la vida siendo lectores de esas revistas de tontadicas, fotos bonitas, mensajes motivadores o como hacer muffins o cupcakes. 

Y si hablamos de población adulta, algunos ya dentro de la categoría, por nacimiento, de nativos digitales, el comportamiento es similar. Cierto es que no me apoyo en ningún estudio riguroso de esos de "la Universidad de Wisconsin", pero lo que observo en mi perfil de Facebook, por ejemplo, es significativo. 

Cada vez más, mi muro es un sin fin de noticias de medios y periódicos tradicionales que han invadido las redes sociales, y cada vez menos publicaciones de mis "amigos" en la red. Y no es que la gente no esté, es que no publican y sólo curiosean. Y lo sabes por que cuando te reúnes en el mundo off-line con los que sí son amigos te dicen "ya leí lo que pusiste", o "qué buena la noticia que enlazaste y el comentario". Y lo sorprendente es que la mayoría de los que me lo dicen ni siquiera le dieron al 'like' en la red, sólo lo leyeron. Ni así participan...

Mi sensación es que esa Web2.0, como web social y de conversación, está desapareciendo, y no se si es bueno ni si es malo. Simplemente es una evolución (o un retroceso). Quizás, como dicen, es que el futuro será otro, un futuro en el que la conversación no será entre personas, sino sólo entre máquinas, con esa IoT que parece estar llegando. Un futuro en el que los medios de comunicación vuelvan a ser lo que fueron, derrotando al amateur que tanto miedo le daba a autores como Andrew Keen.

Un futuro no se si mejor o peor, pero distinto.

martes, 20 de marzo de 2012

Un año de actividad en la red, pero sin pasar por aquí

El título del post es claro. Este es un blog semiabandonado, pero no por eso huérfano de dueño o con un dueño abandonando la red.

El dueño, muy al contrario, ha estado activo, pero podría decirse que disperso.

La web actual es lo que tiene. Cada día aparecen nuevos servicios. La gente migra de un alojador a otro, de una red social a otra, de un sitio a otro. Prueba un nuevo servicio, lo usa durante un tiempo y, si le es útil, se instala en su vida. Si no, lo abandona y a por el siguiente...

Y entre servicio y servicio y asignatura, proyecto e idea, ha pasado un año.

Regreso para dar señales de vida aunque, quizás, vuelva a pasar otro año (o más) hasta una nueva entrada.

Y mientras tanto dejo mi tarjeta de visita en la red, el verdadero motivo para haber vuelto.

jueves, 10 de febrero de 2011

Ahora sí...nde.


La ley Sinde ha sido aprobada, ahora sí, en el Senado. Un pasito más (el Congreso) y ya la tendremos en marcha.

¡Ay! Ahora, a esperar. ¿Pasará algo? ¿Quedará todo en nada? Lo que se puede preveer es que en cuanto se apruebe, pasaremos una temporada viendo noticias acerca de determinado sitio cerrado (¿temporalmente?) por la ley o determinada actuación judicial... ¡ah... no, que no tienen nada que decir aquí los jueces...!

En fin... como con la ley anti-tabaco, que si bares reconvertidos en asociaciones o sociedades gastronómicas, que si el chulito de turno declarándose insumiso... y en un tiempo, todo normal, todo el mundo tranquilo, asumiendo la nueva situación y a seguir... que hay cosas más importantes en las que pensar.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Rechazada la Neutralidad en la red en el Senado...por ahora.

El Senado ha dicho no a la neutralidad en la red... por ahora.

El concepto de Neutralidad en la red dice, básicamente, que ningún paquete de datos que circula por la red es más importante que otro o, lo que es lo mismo y como consecuencia, que los operadores no deberían priorizar ni filtrar ningun contenido que se transmita por la red.

Enarbolando la bandera de la defensa de la propiedad intelectual, la vigilancia del delito electrónico de cualquier tipo y, sorprendente que algunos se lo crean, el posible colapso de las redes por el aumento de tráfico futuro (ver artículo de Enrique Dans desmontando el argumento de aquella nuestra querida operadora antes monopolio...) , se pretende legislar de manera que las operadoras tengan la posibilidad, el derecho y casi el deber de controlar, filtrar y priorizar lo que ahora fluye libremente en la red.

Es un debate abierto, no sólo a nivel nacional, sino mundial. Muchas son las voces a favor y, por desgracia, también muchas en contra.

El futuro nos dirá quién gana...aunque si ganan los que están en contra, probablemente no lo podremos leer en la red, porque quizás ya no exista como ahora la conocemos...

miércoles, 10 de noviembre de 2010

"Chico...¿pero no eres informático...?"


Me "encanta" cómo la conversación se desvía cuando, hablando con amigos se cruza en lo que se habla que trabajas en el campo de la informática. Siempre aparece una duda con el último programa que su chico le ha instalado (privativo, por supuesto, sin licencia, más por supuesto) y te preguntan cualquier duda, enunciada, eso siempre, en términos totalmente incomprensibles y llenos de incongruencias e incorrecciones. Habitualmente es un programa del que no has oido hablar jamás y cuando dices que ni idea, las caras cambian su expresión, los ojos se abren mudos de asombro y aparece siempre la famosa frase: "chico, ¿pero no eres tú informático?".

Al hilo de esto, dos entradas que hablan sobre el tema, una más extensa que la otra, pero ambas muy clarificadoras:
Ambas dejan muy clarito qué no es un informático, a ver si, por fin, la gente se va enterando.

Yo creo que todo esto tiene relación con algo que discutía recientemente (y no era la primera vez que lo hacía) acerca de qué es cultura y qué no. Para pensar en el tema, ideal el post de Fernando Tricas, Una cultura ingenieril, en su blog Reflexiones e Irreflexiones. Aunque centrado en el mundo de la ingeniería y, más aún, en el de la ingeniería informática (y de ahí la relación con el tema principal de la entrada) deja muy clarito la idea, errónea en mi opinión, de que si conoces la lista de Reyes Godos, eres muy culto, pero si no conoces los distintos modelos atómicos que se han planteado a lo largo de la historia, te basta con decir "yo...es que soy de letras", y te quedas tan ancho.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Vendetta...contra la SGAE


Ayer, 5 de noviembre, fue una fecha señalada para la historia de Inglaterra...

Ayer, 5 de noviembre, fue una fecha con significado para el mundo de la novela gráfica...

Ayer, 5 de noviembre, me dieron esto...

jueves, 4 de noviembre de 2010

Libros, pirateria, Libranda y las cosas mal hechas

Publica hoy El Pais el artículo 'La tableta da alas al libro pirata'.


En Microsiervos se comenta la noticia en la entrada 'No hay peor sordo que el que no quiere oir, ni peor editor que el que no quiere editar'.

Y José Antonio Millán, amplía el tema con el artículo 'Malas y buenas noticias', también en El País (artículo que corrige y amplía en la entrada de mismo título en su blog Libros y Bitios).

Hace poco publiqué la entrada en este blog de título 'Libranda ¿quién va a comprar así?', relacionada con el tema.

Para leer y reflexionar. Yo creo que lo tengo claro...

martes, 2 de noviembre de 2010

¿Riesgo real o paranoia?


Google está en el punto de mira de los defensores de la privacidad por algunas de sus actuaciones recientes. Sin embargo, uno no puede dejar de preguntarse si el riesgo es real o estamos entrando en una paranoia respecto a la seguridad y la privacidad, miedo que conviene bastante a ciertos grupos de poder.
La última es la nueva característica de su servicio Street View, consistente en la "Supresión de su edificio o parcela en Street View” y que permite solicitar la supresión (pixelación) del edificio solicitado en las vistas que muestra dicho servicio.

Como muestra del absurdo, la entrada del blog Genbeta relativa a esta característica en Alemania donde comenta que, por otra parte, existe una ley que permite que cualquiera tome fotos de cualquier lugar público y utilice como quiera (imagino que dentro de la legalidad) dichas fotos.
¿No es todo un poco absurdo?

sábado, 16 de octubre de 2010

Ha muerto Mandelbrot... y los fractales lloran lágrimas idénticas infinitas

Leo hoy en Barrapunto, que el pasado 14 de octubre falleció Benoit Mandelbrot, padre de la geometría fractal.
Un video como homenaje...

miércoles, 11 de agosto de 2010

No son nativos digitales

Parece que un estudio alemán, por fin, ratifica mis sospechas (que ya apuntaba en la entrada "No somos digitales"): saben poco y, o no les importa, o no lo saben y creen que saben más que tú.

En Der Spiegel se presenta la noticia-resumen del estudio, muy clarificadora en sus contenidos.

No estaría de más que se leyeran la noticia y el estudio algunos de los políticos que se llenan la boca con los "nativos digitales" y la "Escuela 2.0" sin antes preparar a todos, alumnos y profesores, para un buen uso de la tecnología.

viernes, 16 de julio de 2010

Libranda...¿quien va a comprar así?

Ayer, 15 de julio, se lanzó la web Libranda de venta de publicaciones digitales. Bueno, venta no, enlaces a ventas... Para un primer análisis de la web, ir a la entrada del blog 'Desde otro lado' de José Luís Merino.

Rápidamente nos daremos cuenta de que si así pretenden acabar con la piratería en los medios digitales, van buenos... Un libro que en papel te cuesta 17€, en versión digital 14€, con el añadido de que la versión digital viene con DRM que impide cargarlo en muchos de los reproductores de medios más populares (véase el IPod, por ejemplo).

Me estoy cansando... No hago más que decir a mis alumnos que sean legales, que usen estas tiendas, que traten de creerse que pagar por algo que merece la pena está bien, y los productores y distribuidores siguen descolgándose con estas tomaduras de pelo que te dejan sin argumentos.

En fin, alguna vez alguien hará algo bien, digo yo...

viernes, 26 de febrero de 2010

Visionando el futuro: El gran Interruptor, de Nicholas Carr


He acabado de leer el libro "El gran Interruptor" de Nicholas Carr, uno de los detractores/estudiosos de la revolución de la web que estamos viviendo.
Lo califico como detractor/estudioso porque, en general, sus opiniones se centran más en los lados oscuros de la red y los riesgos que suponen algunos de los cambios que se están produciendo, que en lo positivo de todo ello. Sin embargo, no oculta algunas bondades o posibilidades innegables, aunque siempre matiza y rebaja en mucha medida el entusiasmo que otros demuestran en estos temas.

La Tesis principal del libro sigue la línea de su polémico ensayo (después libro) "IT doesn't matter", en el que ya defendía que las tecnologías no representan una ventaja competitiva para la industria sino que son una tecnología de propósito general como puede ser la electricidad o el agua corriente (artículo que le enfrentó a Don tapscott, autor de 'Wikinomics' y que ya comenté en otra entrada de este blog)

En 'The Big switch' (título original) el autor defiende la tesis de que la red y el fenómeno del cloud computing tendrá una evolución similar al desarrollo de la electricidad, convirtiéndose en algo que todos tendremos a nuestra disposición, en nuestras casas, y que asumiremos como normal.
Esta Tesis la desarrolla de manera cuidadosa lo largo de los capítulos del libro que, amodo de índice, enumero a continuación.

Primera Parte.- Una máquina
Capítulo 1. La noria de Burden
Capítulo 2. El inventor y su empleado
Capítulo 3. Obras hidráulicas digitales
Capítulo 4. Adiós, Sr. Gates
Capítulo 5. La ciudad blanca
Segunda Parte. La vida en la nube
Capítulo 6. World Wide Computer
Capítulo 7. De muchos a unos pocos.
Capítulo 8. La gran disgregación
Capítulo 9. En lucha contra la red
Capítulo 10. Una telaraña
Capítulo 11. iGod.
Epílogo. Llama y filamento
En la primera parte del libro el autor desgrana la historia de Edison y su invento, la eletricidad (en términos generales) como símil de lo que entiende que está sucediendo actualmente con las tecnologías de la información y la presencia universal de la red.

La segunda parte es la visión oscura de lo que puede llegar a ser si la presencia de la red es ominpresente, como predice. Una red que, más allá de aportar libertad, nos puede hacer más radicales y esclavos de los que de verdad controlen "la nube".

Una visión escéptica y pesimista, pero interesante de leer.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Mobbing encubierto en las Universidades

Noticia en el Periódico de Aragón: aumentan los enfrentamientos entre el becario y su profesor.

Sin comentarios... por el momento.

jueves, 24 de diciembre de 2009

No somos digitales

España está por debajo de la media en alfabetización digital, según un estudio de la Comunidd Europea.

EnlaceEstamos en una sociedad en la que las tecnologías nos rodean y así se congratulan muchos de nuestros políticos. Los indicadores que usan para definir nuestra sociedad como tecnológica son, entre otros, el número de líneas ADSL o los ordenadores en los hogares.

Mientras, observando el uso de estas tecnologías y el verdadero conocimiento de ellas, uno se da cuenta de la realidad, mucho más acorde con el estudio que, en mi modesta opinión, aún nos deja demasiado bien.

Total desconocimiento de las posibilidades reales de la tecnología; el único uso útil es las descargas P2P (habría que ver qué pasaría con la contratación de ADSLs si se impusiese una legislación estricta contra ello), ver videos "chorras" de Youtube o jugar al WoW; se abronca a un profesor porque confunde informática con Internet, "...que eso del Internet no tiene que ver con la informática (sic)";etc.
¿Cómo solucionamos eso? ¿Soltando miles de netbooks en las aulas?

Pues va a ser que no.

El problema es más profundo, como siempre. No se puede pedir que nuestros nativos digitales sean de verdad nativos digitales si el primer contacto "reglado" (supuestamente organizado, bien diseñado, con conceptos claros, relacionados con la práctica que se supone deben aprender,...) es en una asignatura, Tecnología, mezcla de mil contenidos sin relación (electricidad, sistemas digitales, ofimática, tratamiento de la madera,...). Y la continuidad no es que esté mejor: dos optativas, que si cogen una no cogen la otra, a pesar de estar en cursos distintos.

Pero en la Universidad tampoco está mejor, mientras quien forme a estos nativos digitales en las nuevas tecnologías sean académicos desconectados del mundo actual, anclados en sistemas anticuados tanto en contenidos como en metodologías docentes. Muchos de ellos siguen empeñados bien en seguir enseñando Word, en lugar de las posibilidades de participación de la web2.0 y sus plataformas (¿o será que no tienen ni idea de qué es eso de la web2.0?), o bien "frikis" disfrazados de entendidos que creen que lo que un alumno de ciencias desea es saber los entresijos de ese tan "claro e intuitivo" lenguaje de programación como es Java.

Y claro, acaban su formación y nuestros nativos digitales siguen confundiendo navegador con Google, siguen subiendo fotos de juergas a su red social (aunque en el futuro les cueste el trabajo) o diciendo que Windows, único SO que existe en el mundo-mundial, es "esa cosa que sale en la pantalla con dibujicos (sic)".

En fin...

viernes, 2 de octubre de 2009

La Universidad de Zaragoza no es (todavía) Campus de Excelencia

Un mes desde el último post, pero es que ha comenzado el curso y se me lleva el tiempo los EduBlogs con mis alumnos. A pesar de ello, me ha parecido importante dedicar un tiempo (poquito) a la noticia que hoy se ha sabido: la universidad de Zaragoza se queda sin la clasificación de Campus de Excelencia.

Pues es una pena pero... ¿alguien lo esperaba? Al menos a día de hoy y en comparación con lo que se sabe de otras Universidades Españolas.

La Universidad de Zaragoza es centro puntero en cuanto a resultados de investigación en algunas áreas. La facultad de Ciencias, el Centro Politécnico Superior, ... y otros (y no todo personal del centro, determinados grupos de investigación de los nombrados) están reconocidos internacionalmente.

Pero no debe olvidarse que una Universidad, además de cuna de nuevo conocimiento, debe ser centro de formación de Excelencia, de futuros investigadores y mejores profesionales. Y ahí es donde me da a mi que la cosa flojea. Porque... ¿qué puede esperarse de una Universidad en la que insignes catedráticos creen que Bolonia es mandar trabajos? O que insiten en decir que, por ejemplo, un matemático no tiene competencias (confundiendo competencia con atribución profesional). O que no tengo porque convencer a nadie para estudiar algo, que lo hacen por amor al arte. O que "eso de los blogs y las wikis son tontadas que no valen para nada, como mucho el correo" (y luego no encuentran nada en su buzón)... O...

Y podría seguir así mucho tiempo, desgranando, detallando, dando ejemplos y contando anécdotas que demuestran lo más rancio de esta nuestra Universidad.

También es cierto que muchos profesionales de la Universidad están listos, preparados y con ganas de hacer las cosas bien. Por eso la Universidad de Zaragoza se ha quedado a las puertas. Afortunadamente, hay gente que entiende Bolonia, que sabe lo que debería hacerse para conseguir una Universidad de calidad de verdad, no sólo grandes palabras y seguir con la clase magistral... pero "mandando trabajos, que así somos Bolonia".

Por lo que se, el equipo actual que dirige nuestra Universidad va bien encaminado, las ideas son buenas, el proyecto, mejor. La batalla está en lo rancio que encuentren por el camino (que hay mucho).

Y, no lo olvidemos, la batalla también debe contar con el apoyo de las instituciones de gobierno (véase DGA) y en su convencimiento (o no) de que el mejor activo para salir de una mala racha (¡maldita crisis!) es la formación de buenos profesionales y el potenciamiento de la Investigación que pueda convertirse en Innovación.

Si desde el Rectorado se consigue vencer, pronto tendremos una Universidad Excelente. En otro caso, tendremos lo que queremos (o lo que nos merecemos...).

martes, 1 de septiembre de 2009

Cloud Computing= ¿SOA bien hecho?

Me llama la atención la noticia siguiente que recibo por uno de los boletines a los que estoy suscrito: Cloud: the SOA we always wanted, but never had? Se refiere la noticia (en parte) a un panel de discusión en el que se enfrentaron ambos conceptos: el tan actual Cloud Computing y las Arquitecturas Orientadas a Servicios (SOA, siglas inglesas).

De entre las cosas que se dicen me ha gustado la frase que he puesto por título a la entrada "¿Es el Cloud computing un SOA bien hecho?" La conclusión general a la que se llega (o al menos eso concluyo de lo leido y que, además comparto, a riesgo de simplificar mucho todo lo que se dice), es que ambos son conceptos similares pero vistos desde distintas perspectivas. SOA es una visión técnica, arquitectural, casi podríamos decir académica, del concepto Cloud Computing, más de negocio.

Podríamos decir que el término Cloud Computing ha sido el modo de vender, de monetizar, las infraestructuras de tecnologías basadas en servicios. Hay más consideraciones, por supuesto, como que el Cloud Computing puede suponer la externalización de servicios a organizaciones ajenas a las propias internas de IT que pueda tener la empresa pero, básicamente, el Cloud Computing es la visión de negocio, la utilidad desde esa perspectiva del SOA.

Acompaña al artículo anterior otro de título When is a cloud not a cloud? que lo completa en cierta manera. En el mismo, y resumiendo mucho, se plantean tres tipos de "nubes", es decir, tres escenarios en los que se usan la filosofía Cloud Computing pero que son claramente distinguibles. Dos de dichos escenarios son los extremos, es decir, el uso por parte de la empresa de servicios Cloud Computing totalmente abiertos y accesibles por cualquiera en la red, en un extremo, frente a plataformas cerradas, tipo Intranet, sobre las que se "instalan" servicios de tipo Cloud para uso interno. El primer escenario es el que la empresa privada rehuy, por miedos e inseguridades ante una posible pérdida de control de su información y los sistemas que la soportan. Pero el segundo es aquel que no puede llamarse Cloud Computing y que, y esto es opinión mía, es más cercano a la filosofía SOA de los orígenes que a la filosofía de computación en la nube.

El tercer escenario es, obviamente, el intermedio. Una arquitectura basada en el Cloud Computing, con la filosofía de apertura asociada al concepto, pero con herramientas que permitan el control de lo que es público y privado, de lo que la empresa controla o lo que se deja en manos de terceros.

A pesar de todo, aún me quedan algunas dudas acerca de las diferencias entre esta nueva "Ola" de servicios en la web y los conceptos antiguos de extranets o intranets con acceso vía web.

Seguiremos leyendo....

viernes, 28 de agosto de 2009

Monetizar Youtube y repartir beneficios

Publican varios diarios en el día de hoy (Heraldo de Aragón, La Voz de Galicia,...) la noticia de que Youtube pagará a los autor de los videos más vistos parte de los beneficios por publicidad. Anoto la noticia porque está en relación directa con uno de los capítulos del libro "La alquimia de las multitudes", del que acabo de publicar una entrada.

Se plantea en el libro la "monetización" de los negocios alrededor de la web2.0 que, por ahora, parece tener como único recurso la publicidad pero también, y esto es lo que me parece interesante de la noticia, las dudas acerca del aprovechamiento de los grandes de la web2.0 del trabajo altruista de la multitud.

Repartir beneficios con los autores de los videos más vistos, es un ejemplo de este hacer participes de la monetización a los autores de lo que en La Red podemos encontrar.

No deja claro cómo ni cuánto, pero es un ejemplo de que algo debe moverse.

Alquimistas del conocimiento

El libro La Alquimia de las Multitudes se titula de ese modo en contraposición al de James Surowiecki, The Wisdom of Crowds (La sabiduría de las Masas o, como se ha traducido en su edición española 'Cien mejor que Uno...'). La diferencia entre sabiduría y alquimia entre los títulos de ambas obras se justifica en el propio libro al entender que el concepto de sabiduría de las masas o inteligencia colectiva son demasiado ambiciosos y presuponen un proceso controlado y riguroso que convierte la gran cantidad de información actual en auténtico conocimiento. Los autores prefieren el término alquimia ya que, como muestran a lo largo del libro, el fenómeno de la Red, con sus herramientas de colaboración que han permitido la presencia de cualquiera con acceso, es capaz de lo mejor pero también de lo peor. El resultado de la acción de las masas en La Red es más cercano a una suerte de alquimia en la búsqueda de la piedra filosofal, que es el conocimiento, y unas veces es alcanzada mientras que otras no.

El libro se estructura en tres partes, divididas en tres capítulos cada una de ellas:

  • La Web de Hoy, en la que se describen con profusión de ejemplos las herramientas existentes en la web, el uso de las mismas por los que el la segunda parte denomian webactores y cómo estos usos han generado lo que llaman una dinámica relacional entre personas, documentos y datos de la red.
  • La Alquimia de las Multitudes, donde se describe el concepto central del libro, derivvado de esa dinámica relacional y se habla accerca de los que lo provocan o, como los autores los llaman, los webactores.
  • Lo Que Está Cambiando, en el que detallan cómo esa dinámica relacional influye y provoca cambios en los modelos de negocio de la empresa, en general, y los medios de comunicación, en particular.

El libro está plagado de referencias e incluye, entre el texto principal del libro, breves comentarios a otras obras o resúmenes de entrevistas a figuras claves del mundo de la Red, que ayudan a comprender las tesis que los autores presentan.

La lectura del libro se muestra, en ocasiones, algo irregular, quizás por la escritura "a dos manos" de la obra, pero está repleto, además de las referencias antes citadas, de ideas y reflexiones muy actuales.

Cómo los jóvenes se apropian de la red y la utilizan como un elemento de socialización más; cómo la multitud en general la utiliza y participa para comunicar, remezclar y crear nuevos usos en ocasiones no pensados por los propios creadores de los servicios web, nuevo concepto que supera al de software autónomo; las dudas por esa participacción ¿quién se aprovecha del trabajo del usuario? ¿debe ser remunerado? ¿tiene valor toda esa información en la web o es el resultado de un conjunto de amateurs sin conocimientos suficientes que se han apropiado de un espacio que deberían ocupar (o que ocupaban hasta ahora) expertos?; y, finalmente, la empresa y sus eternas dudas acerca de los nuevos modelos de negocio que les están siendo impuestos, en los que la gratuidad del producto es casi inevitable (véanse las referencias al negocio basado en bits de Negroponte) y la presencia en la web y su uso como plataforma de trabajo puede aportarles una nueva dirección o hacerles quedar en el camino, atrás en esa revolución que las mutitudes exigen e imponen.

En resumen, un libro que si se conoce el tema puede resultar en sus inicios algo "lento" pero que al finalizar, te ha hecho reflexionar desde posiciones a favor y en contra de toda esta revolución que en la actualidad está sucediendo alrededor de la web.

¿Somos ignorantes?


Siguiendo con la tónica de este verano (que me está resultando fructífero en lo que a lecturas atrasadas se refiere) os dejo un resumen de otro de los libros que me he leido.

La Sociedad de la Ignorancia está formado por tres ensayos, el primero de los cuales lleva por título el del libro y los dos siguientes, de manera similar a éste, llevan los títulos La Sociedad del Desconocimiento y La Sociedad de la Incultura. Sus autores Antoni Brey, Daniel Innerarity y Gonçal Mayos, respectivamente, profundizan en las bondades, riesgos y perjuicios (casi más en estos dos últimos) de la sociedad que la web2.0 y sus herramientas de comunicación están creando.

En la introducción a los tres ensayos, Antoni Brey, presenta el momento actual como un momento de cambio. Éste se hace patente considerando dos criterios claros, tal y como enuncia el autor: "nuestra capacidad como especie para cambiar nuestro entorno y la manera en que nos comunicamos de forma simbólica". Ambos son evidentes en nuestro tiempo. En el primero caso, las nuevas tecnologías de la información han provocado un cambio social y "un nuevo modo de de interpretar la realidad". En el segundo caso, también son evidentes profundos cambios en como transmitimos y nos comunicamos unos con otros, proceso en el cual la web es, actualmente, una herramienta fundamental.

Continúa el autor, en el primer ensayo de la obra y el más extenso de los tres que la componen, presentando una sociedad mercantilista en el tratamiento de la información y el conocimiento que de ella puede generarse. El autor se detiene en el análisis de ese concepto fundamental, conocimiento, producto que se persigue y para el que no se tiene un modelo claro de "negocio". Distingue, entre conocimiento y saber, considerando éste último como cualquier compendio de información organizado por el ser humano del que, mediante procesos de estudio y reflexión, puede extraerse el conocimiento.

Y esta distinción es la que permite al autor denominar a la sociedad actual, en primera instancia, Sociedad de los Saberes Productivos mejor que Sociedad del Conocimiento. Señala, además, el riesgo de no alcanzar nunca este último modelo de sociedad perseguido debido a la Infoxicación que sufrimos y la incapacidad del ser humano, como individuo, de procesar tal cantidad de información.

Con todo, el autor manifiesta sus dudas ante el medio, la Red, para generar conocimiento real o si, por el contrario, nos convierte en individuos superfluos en los razonamientos e "incapaces de concentrarse en un texto de más de cuatro páginas". Nos conduce, en definitiva, hacia una Sociedad de la Ignorancia, en la que la misma se acepta como tal e incluso se ensalza. Una sociedad en la que no falta expertos productivos en algún campo que la sociedad consumista demanda, pero de la que están desapareciendo los sabios con una visión global de la sociedad y de hacia donde va el ser humano.

En este escenario, señala el autor, los riesgos con los que nos enfrentamos son tres. El primero, el riesgo social de la brecha digital señalada por muchos autores. La segregación en clases incapaces de asumir estos nuevos desarrollos tecnológicos o sin posibilidad de disponer de los mismos frente a los nativos digitales reales, con acceso y dominio de las nuevas tecnologías. El segundo, el riesgo comentado de que la exaltación y normalidad de la ignorancia nos deje sin armas para enfrentarnos a retos cruciales que aparezcan en la natural evolución de la sociedad y el comportamiento humano. Y, finalmente, el tercer riesgo refiere a la consideración de la figura individual, del individuo, con dos vertientes extremas. Por un lado, que el individuo quede oculto en esa masa ignorante y, por otro, radicalmente opuesto, la exaltación del individualismo, aisladoo en la red, pero con el poder que le otorgan las herramientas sociales y su "potencialidad teórica de amplificar cualquier mensaje".

En el segundo ensayo, La Sociedad del Desconocimiento, reflexiona acerca de la sociedad que se ha planteado en el primero, desde el punto de vista del riesgo que hemos de asumir debido la inseguridad sobre el futuro hacia el que vamos. La Sociedad del conocimiento (o de la Ignorancia) afecta al poder, al estar el saber más repartido y descentralizado. El poder queda debilitado e incluso desautorizado. Y esta multitud de voces, en lugar de aumentar las certezas, generan multitud de opiniones y provocan, por tanto, mayor inseguridad. El futuro debe afrontar nuevas formas de obtención de conocimiento de manera colaborativa y métodos de gestión de la incertidumbre que permitan hacer avanzar a la sociedad.

El tercer y último ensayo, La Sociedad de la Incultura, es quizás el más crítico o, si se le da crédito, demoledor. La sociedad de expertos planteada por Brey, pero cada vez más carentes de "sabios" y la sociedad del Desconocimiento, plena de incertidumbres y sin saberes ciertos e inmutables, puede generar una sociedad inculta en aquellos saberes generales que pudieran hacer a las personas que la forman ciudadanos competentes en su vida. Llega incluso a plantearse la capacidad de la sociedad para tomar decisiones democráticas. Insiste en la incapacidad del individuo de absorver la cantidad de información actual, crecimiento que sigue una ley similar a la de Malthus acerca de la producción de alimentos y el crecimiento de la población humana. Esta velocidad en la generación de información lleva al ciudadano a la incultura a través de su obsolescencia, incapaz de seguir el ritmo del saber. Sólo la especialización, la sociedad de los expertos, puede mantenerse, pero "abocados a lo que los griegos clásicos llamaban idiotez o, al menos, una notable ceguera respecto al conjunto del mundo, de lo humano y de las necesidades globales de hoy".

Un compendio de tres ensayos muy críticos con esa faceta de nuestro tiempo que es la cultura alrededor de la red y las nuevas tecnologías, pero fundamentales para provocar procesos de reflexión que, como dicen los autores, son tan escasos en estos días d ela Sociedad de la Información.


sábado, 22 de agosto de 2009

Manual del ciber-scout

Podemos leer en el blog relacionado con el libro Grow Up Digital cómo la organización de Boy Scouts ha actualizado su famosísimo Handbook para incluir consejos sobre comportamiento y navegación por la Web.

Es llamativo cómo una organización que parece tan alejada del mundo de la tecnología (no soy gran conocedor de los boy scouts y quizás mi idea no sea correcta) integra en su manual este tipo de enseñanzas.

Y es que las políticas prohibicionistas amparadas en la seguridad de nuestros hijos son, en mi opinión, erróneas, poco efectivas e inadecuadas. El camino correcto (siempre en mi opinión, repito) es enseñar un buen uso y las grandes posibilidades que la web actual nos ofrece, sin olvidar en el proceso los riesgos y peligros a los que pueden enfrentarse .

Hay muchas webs que tratan de ayudar con ese miedo que, por simple desconocimiento, se tiene siempre de lo nuevo. Valga como ejemplo la web Chaval.es, en la que se puede encontrar un decálogo de buenas prácticas en Internet, para chavales y padres, así como un espacio para "ciberpadres".