lunes, 14 de abril de 2008

Universidad2.0 vs.IT does not matter

Acabo de volver de la presentación en la Facultad de Ciencias del programa del candidato a rector de la Universidad de Zaragoza, D. Manuel López.

Sobre sus ideas principales, en su web está el programa y no comentaré mucho. Cada uno que acceda y opine.

Pero sí quiero comentar un par de detalles de lo dicho por estar relacionadas con las tecnologías en el ámbito universitario.

La primera de ellas es la importancia que ha dado a las nuevas tecnologías y su uso en el mundo universitario. Esto no sería más que una frase que queda muy bien en programa y que creo nadie a día de hoy se atreve a negar, si no fuera por los comentarios que el candidato ha hecho alrededor de la idea. No puede entenderse, ha dicho, que una universidad se diga de calidad si, por ejemplo, sus trabajadores no confían en alguna de las herramientas ("commodities" o, también, "facilities", para los ingleses) que su empresa les proporciona para trabajar (véase el correo electrónico...)

El comentario, su ejemplo, y alguna cosa más posterior que ha comentado me ha sonado mucho a la controversia entre Nichols Garr y su artículo/libro "It doesn't matter" y Don Tapscott, desde su pensamiento "Wikinomics."

A modo de resumen, Nicholas Garr opina que la tecnologías de la información se han convertido en una "materia prima" o infraestructura más, como el ferrocarril, la electricidad o el agua corriente y que no ofrece ninguna ventaja competitiva adicional a las empresas. Sus argumentos van en la línea de que una utilidad distingue y ofrece ventajas cuando está en propiedad de uno o sólo unos pocos. Cuando dicha utilidad es accesible a cualquiera, deja de ser un instrumento de ventaja competitiva. Y esto es lo que sucede con las tecnologías...

La respuesta de Don Tapscott es rotunda. No son el acceso a las tecnologías sino su uso o, mejor dicho, la innovación en su uso, lo que otorga la ventaja competitiva (ver "Rethinking IT in Competitive Advantage Part I: The Debate" o "The Argument Over IT- The Debate with Nicholas Carr").

Recomiendo la lectura de ambas posturas pues, evitando las controversias y abanderamientos varios, a mi modo de ver son muy complementarias.

Y todo esto enlaza con el otro comentario surgido en la presentación a raíz de una pregunta y que me ha llamado la atención. ¿Sabe la sociedad qué es la Universidad, quienes somos y qué hacemos? Igualito, igualito, que la entrada de hace unos días acerca de "Universidad-Empresa, ni contigo ni sin tí"...

Y, de nuevo, las tecnologías aquí se nos ofrecen, bien usadas, como un canal de comunicación estupendo para decir todo eso y más. Aunque, insisto, sólo si conseguimos esa tan buscada ventaja competitiva con un uso inteligente, dirigido y razonado de ellas.

Uno puede decir "¡ey, tengo página web, ya estoy listo!" Pues... sí, pero no. Y esto sí es una opinión personal. Es cierto que hay que tener presencia enla web, pero quedarse ahí es, y lo siento que vuelva al fatídico número, web1.0 y no 2.0.

Una página web es algo estático, que se crea y raramente se modifica a no ser que se tenga un modulito de noticias, que tampoco es que sea mucho. Por lo general, la mayoría de webs estáticas dan sensación de valla publicitaria de esas que cuando se ponen por primera vez, lucen esplendorosas pero que, con el paso del tiempo, dejan de verse, degradadas por el sol o tapadas por miles de carteles menores.

Decir quienes somos, actualmente, no basta. Debemos decirlo constantemente. Debemos redefinirnos, decir que estamos haciendo casi a cada instante. Debemos informar de logros e inquietudes, de planes de futuro, también de fracasos, porque no, y de las lecciones aprendidas de los mismos...

Y debemos esperar respuesta. Y si no la tenemos, fomentarla. Y si no nos escuchan, promovernos, hacernos visibles...¡vendernos!

Y todo eso, en una institución tan "dura" como la Universidad, no es fácil. Pero es hacia donde debemos ir. El EEES, más que nos pese, nos lleva hacia una distinción entre Universidades1.0 y Universidades2.0. Hacia aquellas que sepan definirse, sean rápidas en responder, sean transparentes (en la medida de lo posible) frente a la tradicional Universidad más desconectada.

Afortunadamente estas ideas ya se están extendiendo desde el mundo de la empresa privada, tomando como ejemplos a blogs corporativos como Direct2Dell, al mundo de la universidad empezando por sencillos (o no tan simples) blogs usados en asignaturas de esta universidad hasta otros usados por institutos de investigación, como el planeta I3A.

Espero que, sea cual sea el rector que salga elegido, tenga en consideración el uso de estas herramientas, no porque sea la moda, si no con un proyecto serio y pensado para usarlas con el fin de dar un pasito más que acerque la Universidad como institución a la gente de a pie.

2 comentarios:

fernando dijo...

Sobre el debate creo que el ejemplo de los bancos lo sintetiza bien: hay tecnologías "to run the bank" y hay otras "to change the bank".
Las primeras tienden a convertirse en una commodity (Carr acertó aquí), las segundas se sustenta en el concepto de innovación (los detractores de carr tienen razón).

Ángel dijo...

En efecto. No basta con usar las tecnologías en la Universidad, pero seguir ofreciendo lo mismo ("to run the bank"). Un ejemplo de esto es el uso que se está haciendo de muchas plataformas, tipo Moodle, WebCT, blogs, etc... como simples almacenes de apuntes, Para eso ya se tenían los servicios de reprografía...¿Qué hemos ganado, poder acceder desde casa? Vale sí, pero... ¿eso es un cambio en la Universidad? Yo creo que no, al menos el cambio que entiendo debe llevar a la Universidad 2.0

Es necesario buscar usos de las TIC que ofrezcan algo que ahora no se esté ofreciendo: dar voz a los alumnos, permitirles participar en la creación de contenidos, que la comunidad universitaria, alumos y profesores, sientan la universidad como algo suyo, que la universidad tengan más y mejores instrumentos para hablar con la sociedad,...

En definitiva, que con el uso de las TIC se perciba que la Universidad está cambiando hacia lo que siempre se dice que debe ir.